Una vez hablamos de una enfermedad que se deriva de la dependencia al móvil, del miedo que produce estar sin él. Se trata de la nomofobia, pero como es realmente extraño que alguien dependiente se olvide el móvil en casa, muchas personas no lo sueltan nunca, trataremos este problema.

Andar siempre viendo el teléfono nos abstrae del mundo y causa molestia en nuestras relaciones interpersonales. Por ejemplo, ¿te llevas el móvil a la mesa al comer? Pues te recordamos algunas normas que puedes seguir.

Superar el estar revisando constantemente nuestro terminal no se logra solo con ignorarlo. Aunque se tenga fuerza de voluntad, un estudio demostró que las notificaciones y avisos afectan negativamente si se ignoran. No pierdas más tiempo, amistades o relaciones amorosas al prestar más atención a las redes sociales o mensajería que a tu vida real.

Así, te brindamos algunas soluciones sencillas (si realmente deseas cambiar el mal hábito), que puedes poner en práctica desde ya.

Haz una limpieza de apps: Sí, puedes desinstalar Twitter, Instagram o la pesada Facebook. Así ya reduces drásticamente el tiempo que revisas el teléfono.

Compra un reloj de pulsera. Antes todos los usaban, pues no existían dispositivos móviles que nos mantuvieran informados de la hora. Tener uno ahora puede evitar que mires y agarres el móvil cada quince o treinta minutos.

Tener el dispositivo silencioso. Es una de las cosas más difíciles, pues no habrá ni sonidos ni vibraciones que nos avisen y esto nos tentará más para chequear si algo ha llegado. Es una gran prueba, pero tendremos paz. Puedes establecer horarios, unas dos o tres horas durante el día ya sería algo.

Una variante de lo anterior es desactivar las notificaciones de las aplicaciones, de este modo podrías atender al menos alguna llamada urgente.

Recorta tu plan de datos. Si eres de los que tiene datos ilimitados o un servicio postpago, cambia y ponte un límite. Así te “dolerá” más el tiempo empleado en las redes sociales.

¿Usas Whatsapp? ¿Y quién no? Seguro estás en al menos un grupo. Silencia en los que participes y no te volverás loco cada vez que te lleguen tres notificaciones por segundo.

Anótate a actividades del mundo real, busca nuevos hobbies. Emplea el tiempo muerto en hacer algo productivo y distinto: cocinar, leer, tejer, escribir, ejercitarte, etc.

Apaga el dispositivo antes de dormir. Vive nuevas cosas en tus sueños, descansa y repara tu cuerpo. Da también un respiro a tu móvil.

Vuelve a lo manual. Comienza a usar una agenda o libreta con tus contactos y compromisos. Esto será bueno también si algo le sucede a tu dispositivo.

Usa el buzón de voz. Ten un buen discurso y revisa luego los mensajes. Teniendo un teléfono fijo de contacto, darán contigo si es realmente necesario. También hay aplicaciones que te ayudarán en esto.

Sí, sabemos que no es algo fácil pues la costumbre es fuerte, pero sí se puede. Te sentirás algo desubicado e inseguro, muy ansioso por tomar el móvil y revisarlo todo… pero será bueno para tu salud y para tus relaciones, una vez que lo superes.

Estarás más concentrado y relajado. Las notificaciones estarán esperando igual por ti y te dará más gusto ver varias de un golpe.

¿Tienes alguna otra recomendación? ¡Compártela con nosotros!

¿Tienes algo que decir?

Loading Facebook Comments ...

One thought on “No dejes que el móvil domine tu vida, te damos consejos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *