El teléfono móvil es molesto en los cines

Pasa en los mejores y en los peores cines, sin distinción. Quizá habéis ido este fin de semana al cine a ver la última película de estreno y os habéis topado -con suerte quizá no- con algún individuo/a que estaba más pendiente de su teléfono móvil -Primux u otra marca, en este caso no distinguimos- que de la película. En este mundo cambiante deberíamos plantearnos la pregunta de si somos nosotros quienes manejamos la tecnología o es ella la que crea una dependencia peligrosa en nuestra rutina diaria.

A los cines, con o sin smartphones

Probablemente te resulte familiar la situación que os detallamos a continuación. Durante la proyección de una de las últimas películas que has ido a ver en el cine, con toda la sala a oscuras, de repente ves una pequeña luz casi cegadora -lo hemos exagerado un poco- unas filas más abajo de donde estás sentado disfrutando de tus palomitas o unos deliciosos ositos de gominola. Sí, alguien saca un móvil, por ejemplo el Primux Volt, y comprueba si le ha llegado un mensaje y cotillea cómo le va a una ex compañera de piso de la universidad en su nuevo trabajo. Quizá eres de los incrédulos que piensa que no, pero este tipo de «seres smartphoneados» existen. Se hacen pasar por humanos y están más pendientes de su móvil dejando de lado el disfrute que pueda generar ir al cine, una actividad de pago. No vamos a entrar en la polémica de precios para ver una película, hay opiniones de todos los tipos y se podría escribir un libro -si no lo han hecho ya- sobre el tema. Pero… ¿Son conscientes los dirigentes y presidentes de las compañías de cinel del uso del móvil en las salas? La respuesta es sí. Con motivo de la celebración del CinemaCon en Las Vegas hace un par de semanas, uno de los ejecutivos de la cadena de cines AMC indicó que próximamente se empezaría a dejar que la gente utilizase smartphones, tablets u otros dispositivos móviles en las salas de cine durante la reproducción de las películas. Una de las razones principales para habilitar el uso de los móviles es, a sabiendas de que los jóvenes se pasan todo el día enganchados al móvil, incentivar que vayan al cine las personas dependientes de los teléfonos móviles. El fenómeno de los smartphones y la conexión permanente a todo lo que pasa a nuestro alrededor es un hecho. Una extensión más del cuerpo, como comentábamos hace unos días en la review de la Power Bank.

Apagar el móvil durante una sesión de cine

Una de las frases que define hasta que punto resulta complicado concienciar y limitar el uso de los móviles a los jóvenes en los cines es la pronunciada por Adam Aron, nuevo gerente de AMC:

Si pides a una persona de 22 años que apague su teléfono móvil para que no moleste a los demás que estamos viendo la película, ese tipo de gente entiende que le estás pidiendo que se corte el brazo a la altura del codo. Tú no puedes decirle a una persona de 22 años que apague el teléfono. Así no es como ellos viven su vida.

¿Cuál sería la mejor solución para un ambiente en las salas de cine?

Sí, precisamente la que se te está pasando por la cabeza tras haber leído los párrafos anteriores… Desconocemos si sería la solución definitiva y el nivel de aceptación alcanzado pero es posible que la solución sea crear salas de cine separadas para usuarios que quieran utilizar su móvil durante la película y los que no, como si de un local de fumadores y no fumadores se tratase.

Y tú, ¿usas el teléfono móvil mientras ves una película en el cine?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *