Quizás migras de un Beta 2 a un Beta 3, o de un Omega 6 a un Omega X… quizás cambias hasta de marca. Lo cierto es que actualmente cambiar de dispositivo móvil es muy común. Todos los años salen muchísimos modelos y considerando que la vida útil de suele ser de unos dos años, no extraña a nadie.

Por eso, queremos que el cambio de Android a Android no suponga un problema para ti, sino todo lo contrario, que sea simple. Lo que tienes en la memoria se irá contigo a donde vaya (o uses), pero veamos opciones para mudar datos.

Lo primero para mucho son los contactos. Estén en la memoria interna o la tarjeta SIM, puedes ir a Contactos>Importar/Exportar. Se despliegan varias opciones: a almacenamiento USB (si lo tienes conectado al ordenador), a la tarjeta de memoria o a la tarjeta SIM. También podría salirte de otra forma: primero preguntarte el origen del cual deseas copiar y el destino nuevo, según la versión de Android que tengas. Tú eliges cuáles contactos exportar y el archivo que resultará será .vcf.

Copia de seguridad: Debes verificar que el futuro antiguo móvil tenga dos opciones activadas. Ve a Ajustes>Copia de seguridad y selecciona “Copiar mis datos”/”Copia de seguridad” y “Restauración automática”. De esta forma usas tu cuenta Gmail y una vez que enciendas y configures tu nuevo móvil, con eso empezará la sincronización. Cuando desmarques en el viejo las opciones indicadas, se borrarán los datos del servidor.

¿Y las fotos? Lo más seguro, si no usas Google Drive (que es otra opción), es que copies todas las imágenes y las pases a un ordenador. Así luego, conectas el nuevo dispositivos y vuelves a copiar y pegar.

Si eres un fanático de Google, seguro ya tienes su aplicación Fotos y podrás usar la copia de seguridad que te crea.

Muchos no saben que los SMS también se pueden mover de un móvil a otro. Claro, no es tan sencillo porque necesitas instalar alguna aplicación, pero igual no te lleva tanto. En Google Play puedes elegir la que más te convenza. Por lo general también te incluye el listado de llamadas en el respaldo.

Si tus dos móviles son recientes, tendrán NFC, así que el proceso será más fácil aún. Con usar la función “tocar y listo” en el nuevo dispositivo (teniendo activado el NFC en el antiguo), los acercas y el proceso se da. Si pensabas que esto era solo para hacer pagos, ya has descubierto algo nuevo.

Lo que antes suponía una serie de pasos engorrosos, ahora se ve simplificado… y cada vez más. Así que no veas el perder datos o moverlos de sitio como un impedimento para renovar tu dispositivo móvil.

Si tienes un método distinto, compártelo con nosotros.

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